México en 2025: El Dilema Urbano de la Vivienda y el Turismo Desmedido
Tras una década inmerso en la dinámica del mercado inmobiliario y el urbanismo de México, he sido testigo de una transformación vertiginosa, especialmente en nuestra capital. La Ciudad de México, megalópolis vibrante y crisol cultural, se ha consolidado en 2025 como un epicentro global de oportunidades, atrayendo tanto a inversionistas como a viajeros y, de manera creciente, a una población flotante que ha redefinido su perfil demográfico. Sin embargo, detrás de la imagen de una urbe cosmopolita y floreciente, se gesta una crisis silenciosa pero devastadora: una escasez de vivienda asequible que amenaza con desplazar a sus propios habitantes, exacerbada por la proliferación de alquileres vacacionales y un fenómeno de gentrificación que avanza sin tregua.
Las alarmas no son nuevas; ciudades europeas como Nueva York, Lisboa, Barcelona y Viena ya han implementado medidas drásticas contra los alquileres a corto plazo, reconociendo el impacto corrosivo que tienen en el tejido social y económico local. En Ámsterdam, se limita el número de propiedades dedicadas al turismo. Pero, ¿es la Ciudad de México una excepción? Lejos de ello. La realidad, como siempre, es multifacética y compleja, abarcando mucho más que solo la influencia de plataformas como Airbnb. Es una amalgama de fuerzas económicas, políticas y sociales que convergen en un punto crítico.

La Seducción de la Capital: Nómadas Digitales y el Nuevo Paradigma Turístico
México, con su riqueza cultural, gastronomía exquisita y un costo de vida históricamente atractivo, se ha erigido como uno de los destinos turísticos predilectos a nivel mundial, recibiendo anualmente a decenas de millones de visitantes internacionales. La capital, en particular, ejerce un magnetismo innegable. Pero la última frontera de este auge ha sido la irrupción masiva de los nómadas digitales CDMX, principalmente de Estados Unidos y Canadá, quienes, con la flexibilidad del trabajo remoto, eligen establecer su residencia temporal o incluso permanente en la metrópolis.
Este fenómeno, aunque a primera vista parece impulsar la economía local, trae consigo un reverso sombrío. Estos individuos, con ingresos generalmente anclados en economías más robustas y pagados en dólares o euros, poseen un poder adquisitivo que distorsiona las dinámicas del mercado local. Pueden permitirse rentar departamentos que para el mexicano promedio son impensables, o adquirir bienes y servicios a precios que, aunque elevados para los locales, les resultan “accesibles” en comparación con sus países de origen. Esta migración digital ha contribuido directamente a la escalada en el costo de vida CDMX, desde la canasta básica hasta, evidentemente, la vivienda asequible.
Airbnb y el Efecto Dominó en el Mercado de Alquiler
Las plataformas de alquileres de corta estancia, con Airbnb a la cabeza, han transformado radicalmente el panorama inmobiliario. En 2025, la rentabilidad Airbnb México para los propietarios supera con creces lo que se puede obtener con un contrato de alquiler tradicional. Un inmueble que antes generaba una renta mensual fija, ahora puede generar el doble o el triple al ser alquilado por días o semanas a turistas y nómadas digitales. Esta lógica económica, ineludible para muchos propietarios, ha propiciado una conversión masiva de propiedades residenciales a usos turísticos.
Barrios emblemáticos de la Ciudad de México como la Roma, Condesa, Polanco, y cada vez más, la Doctores, Juárez o el Centro Histórico, son testigos de esta metamorfosis. Edificios enteros que antes albergaban a familias mexicanas, ahora operan como “hoteles fantasma” o condominios turísticos. El impacto Airbnb en vivienda no es solo una anécdota, es una realidad cuantificable: el inventario de viviendas en alquiler de largo plazo se reduce drásticamente, y las pocas opciones que quedan ven sus precios dispararse, creando una burbuja especulativa que deja a los residentes locales sin opciones.
Gentrificación: El Lado Oscuro de la “Renovación Urbana”
El término gentrificación CDMX ha dejado de ser una mera palabra académica para convertirse en una dolorosa experiencia cotidiana para miles de capitalinos. Este proceso de “renovación urbana”, que a menudo implica la llegada de capital y residentes de mayor poder adquisitivo, transforma barrios enteros. Se instalan cafés de especialidad, boutiques de lujo, restaurantes de alta cocina y galerías de arte, lo que, superficialmente, puede parecer progreso. Las calles se limpian, la infraestructura mejora, la plusvalía inmobiliaria se dispara.
Sin embargo, esta aparente mejora tiene un costo humano inmenso. Los precios de los alquileres y la vivienda se vuelven inasumibles para los residentes de toda la vida. Negocios tradicionales –tortillerías, tintorerías, papelerías– son reemplazados por aquellos orientados al nuevo público, alterando el carácter y la identidad del barrio. Los vecinos se ven obligados a mudarse a la periferia, a pasar horas en el transporte público, perdiendo sus redes de apoyo y la conexión con su comunidad. La inversión inmobiliaria y el desarrollo urbano no siempre son sinónimo de bienestar para todos; a menudo, son mecanismos de exclusión social.

Voces desde el Margen: Historias de Desplazamiento y Resistencia
En el corazón de esta crisis, están las historias de personas como Alicia, estudiante de arquitectura, cuya familia vive en el oriente de la Ciudad de México. Cada día, Alicia invierte más de dos horas en trayectos interminables para llegar a la universidad. “Donde vivo, aunque no es una zona de lujo, los precios suben porque los barrios de al lado se están ‘mejorando’ y modernizando. En los mercados a los que iba, ahora hay muchísima gente, y ya hay vendedores que hablan inglés, cuando antes eran tianguis de barrio donde casi ningún turista se acercaba,” comenta con frustración. La urbanización de los bordes de la capital, en lugar de solucionar el problema de la vivienda, parece replicarlo.
La experiencia de Juan, residente de la Alameda, cerca del Barrio Chino, es aún más cruda. “Con mi salario mensual actual, jamás podré comprar un departamento para mi familia. El salario promedio nacional en México apenas ronda los $480 dólares al mes, mientras que un departamento de 60 metros cuadrados se vende por 3.5 millones de pesos (unos US$180,000). Ni pagando a plazos de aquí a que me muera, podré asegurar una casa para mis hijos,” lamenta. Describe cómo las calles de su barrio se transforman a un ritmo vertiginoso, priorizando la atracción de inversionistas y turistas adinerados por encima de las necesidades de quienes construyeron la vida allí. “Los de toda la vida nos sentimos ajenos, como si nos estuvieran dejando de lado.”
La indignación social ha alcanzado su punto álgido, manifestándose en protestas que, desde mediados de 2025, resuenan en las calles de la capital. Lemas como “¡Fuera gringos!” o “México es para los mexicanos” han surgido en este contexto. Si bien estas consignas pueden sonar nacionalistas o incluso xenófobas, Tony, un mexicano que se vio obligado a mudarse de la capital a un estado vecino, ofrece una perspectiva matizada. “La comunidad extranjera, aunque no lo desee, es percibida como parte del problema porque sus trabajos suelen estar mejor remunerados, en dólares o euros. Escogen México porque la vida y el costo aquí son mucho más bajos que en sus países. Gracias a sus contratos con empresas extranjeras, pueden permitirse rentar casas grandes, comprar con más frecuencia y disfrutar de un estilo de vida que no podrían costear en sus países. Muchos se quedan principalmente por el poder adquisitivo, quizás sin pensar en la absorción cultural o la integración a la vida local.” Esta declaración subraya que la tensión no es necesariamente contra el extranjero per se, sino contra la desigualdad económica que su presencia, en masa y sin regulación, exacerba.
Un Vació de Políticas Públicas: El Talón de Aquiles Mexicano
Mientras ciudades como Viena, Atenas o Lisboa responden con normativas estrictas a la crisis, la Ciudad de México ha sido notable por su lentitud en la adopción de una regulación alquileres turísticos México clara y efectiva. La falta de una política pública de construcción de viviendas robusta, aunado a la ausencia de límites en los precios de alquiler, ha creado un terreno fértil para la especulación. Los precios fluctúan salvajemente según la ley de la oferta y la demanda, pero esta demanda está ahora profundamente influenciada por capitales foráneos.
En Grecia, el profesor Dimitris Petas ya explicaba cómo la ausencia de políticas de vivienda pública y la falta de regulación, sumado a programas como la “Visa Dorada” que atrae a inversores de alto poder adquisitivo, hacen imposible que la población general acceda a una vivienda. En México, aunque no tenemos un programa de “Visa Dorada” idéntico, la facilidad con la que inversores extranjeros pueden adquirir propiedades y la falta de impuestos específicos o límites a las rentas a corto plazo, generan un efecto similar. Los fondos de inversión inmobiliaria CDMX ven una oportunidad de oro, mientras que los ciudadanos se ahogan.
La consecuencia directa es que, en la práctica, las zonas centrales de la capital están siendo paulatinamente “reservadas” para los ricos o los turistas extranjeros con alto poder adquisitivo. Este escenario nos confronta con la urgente necesidad de estrategias vivienda asequible que prioricen a los habitantes locales y garanticen su derecho fundamental a una morada digna. El debate sobre el desarrollo urbano sostenible México debe incluir no solo la infraestructura, sino también la sostenibilidad social y económica de sus habitantes.

El Futuro Inmediato: El Mundial 2026 y una Crisis Potenciada
La cuenta regresiva para la Copa Mundial de la FIFA 2026, que México coorganizará junto a Estados Unidos y Canadá, añade una capa de urgencia a esta situación. Si la escasez de vivienda CDMX ya es crítica en 2025, las proyecciones para el verano de 2026 son, por decir lo menos, alarmantes. Es casi una certeza que los precios de alquiler alcanzarán niveles astronómicos, si no escandalosos. La demanda de alojamiento a corto plazo se disparará a niveles sin precedentes, y sin una regulación firme, los propietarios capitalizarán esta oportunidad al máximo.
El Mundial 2026 impacto vivienda será un barómetro crucial de la resiliencia social y la capacidad de respuesta del gobierno. Sin una intervención contundente, la crisis de desplazamiento podría agudizarse, generando un resentimiento social aún mayor y dañando la imagen de una nación que se proyecta al mundo. El mercado inmobiliario CDMX 2026 estará bajo una presión inimaginable, y es imperativo actuar ahora.
Un Camino Hacia Adelante: Soluciones y Colaboración
Como experto con una década de experiencia en este complejo terreno, es claro que la situación requiere de un enfoque multifacético y valiente. No se trata de demonizar el turismo o la inversión extranjera, sino de gestionarlos de manera responsable y equitativa.
Regulación Integral de Alquileres a Corto Plazo: Es fundamental implementar una regulación alquileres turísticos México que establezca límites claros sobre el número de propiedades que pueden dedicarse a este fin, especialmente en zonas de alta demanda habitacional. Esto puede incluir licencias, cuotas máximas de días de alquiler al año, impuestos turísticos específicos que retroalimenten fondos para vivienda social y la creación de un registro obligatorio de propiedades.
Fomento de Vivienda Asequible: El gobierno debe invertir masivamente en la construcción de vivienda asequible y social, así como en programas de subsidio y apoyo para rentas que beneficien a los residentes locales con salarios promedio. Las políticas públicas vivienda deben ser una prioridad nacional, no un mero apéndice.
Zonificación y Uso de Suelo con Perspectiva Social: Revisar los planes de desarrollo urbano para asegurar que se priorice la vivienda residencial sobre el uso turístico o comercial en zonas clave, protegiendo el carácter y la composición social de los barrios.
Incentivos para Alquiler a Largo Plazo: Ofrecer beneficios fiscales a los propietarios que opten por alquileres de larga duración, en lugar de penalizar a quienes buscan maximizar sus ganancias a corto plazo.
Recolección de Datos y Monitoreo: Es crucial contar con datos precisos sobre el mercado de alquileres de corta estancia y su impacto, para que las decisiones políticas se basen en evidencia y no en suposiciones.
La Ciudad de México está en una encrucijada. Su futuro como un hogar vibrante para todos sus habitantes, y no solo para una élite o visitantes temporales, depende de las decisiones que se tomen hoy. Es tiempo de un diálogo profundo y de acciones concretas para garantizar que el progreso no signifique el desplazamiento.
Actúe Hoy por el Futuro de Nuestra Ciudad
La conversación sobre el futuro de la vivienda en la Ciudad de México es más urgente que nunca. Te invitamos a unirte a este diálogo crítico. Comparte tus experiencias, perspectivas y propuestas. ¿Qué medidas crees que son esenciales para salvaguardar el derecho a la vivienda y preservar la esencia de nuestros barrios? Tu voz es vital para construir un futuro más equitativo y sostenible para nuestra capital.
