Bruna Ferreira had rushed out of her Massachusetts home, shoelaces untied, and was driving to pick up her 11-year-old son from school when she was approached by unmarked vehicles and a “swarm of people.”
The 33-year-old woman, the mother of White House press secretary Karoline Leavitt’s nephew, was being surrounded by federal immigration agents asking her to confirm her name, she told CNN’s Erin Burnett Friday in an interview.
The November 12 arrest near Boston at first felt like a traffic stop – but seemed bizarre as agents already seemed to know her name, the Brazilian native said.
“How could you possibly know who I am and where I live?” Ferreira asked.
While agents took her to the nearby Revere Police Department to verify her identity, Ferreira started calling her emergency contacts to make sure her son was picked up from school.
“I just started panicking, trying to see if I could get somebody, an emergency contact, anybody to answer me, to pick up Michael from school,” she said.
Ferreira was previously engaged to her son’s father, Michael Leavitt, her attorney Todd Pomerleau previously told CNN. Michael Leavitt is the brother of Karoline Leavitt.
An immigration judge ordered for her to be released from the South Louisiana ICE Processing Center in Basile earlier this week.
During the 26 days in immigration custody, Ferreira was taken from Massachusetts to facilities in four other states before she was taken to Louisiana – more than 1,500 miles from where she was arrested, she said.
Once she arrived at the South Louisiana ICE Processing Center, Ferreira was “by the grace of God” able to use another woman’s phone minutes to make a call and let her family and attorney know where she was, she said.
She wasn’t able to speak to her son during her detainment, where she met many other mothers in her same situation, and they all prayed for one another, which helped her get through the “horrible situation,” Ferreira said.
CNN has reached out to the Department of Homeland Security for comment.
Earlier this week, Ferreira’s bond was set at $1,500 during a hearing, the lowest amount allowed under the law, Pomerleau said. Her case will continue in Boston immigration court.
Ferreira will still be required to “have periodic mandatory check-ins with ICE law enforcement to ensure she is abiding by the terms of her release,” DHS said in a statement after she was given bond.
Ferreira to Leavitt: ‘How would you feel if somebody did this to you?’
Ferreira has been in the United States since she was 6 years old and has been trying to get her green card ever since, she and Pomerleau said. Even though DHS has repeatedly claimed Ferreira has a criminal history, she disputes that, saying, “I don’t even have a parking ticket, and I’m so proud of it.”
“I’m proud of my name, and I carry it like a badge of honor,” the mother said. “And now my child is sitting somewhere watching them broadcast this 24 hours a day, seven days a week. As a child, he must be terrified.”

She hasn’t been able to see her son since her return to Massachusetts as she is required to wear a GPS monitor, and the boy’s father hasn’t brought him to see her, Ferreira said.
The entire situation “doesn’t make sense,” Ferreira said. “I’m trying to understand and have faith that there’s some logical explanation behind any of this, but there isn’t. I’m not the first. I’m surely not going to be the last. There’s thousands of women and families and children being separated daily. Where does it end? When does it stop?”
Ferreira hasn’t spoken to Karoline Leavitt – who is her son’s godmother – since she’s returned to Massachusetts, she said.
She addressed the White House press secretary during the interview with CNN:
“You’re a mother,” Ferreira said. “You are a mother now. And you should know. How would you feel if you were in my shoes? How would you feel if somebody did this to you?”
A DHS spokesperson previously told CNN that Ferreira was in the US illegally after overstaying a tourist visa that required her to leave the country in June 1999. Ferreira is “a criminal illegal alien from Brazil,” DHS said.
Ferreira’s attorney has said the DHS statement is inaccurate.
Pomerleau said she was a former recipient of the Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA), which grants temporary protection from deportation for those brought to the US as children, but was unable to renew her status a few years ago and has been trying to obtain legal permanent resident status.
Pomerleau said his client is the victim of “false character assassination” with the administration “labeling her a criminal illegal alien.”
“It’s a woman who has two businesses. It’s a single mother paying her taxes and winds up in a for-profit prison in Louisiana. It’s just unconscionable what they’re doing on a daily basis,” the attorney said.
La Nueva Ley General de Aguas 2025: Pilares de la Sostenibilidad Hídrica y la Oportunidad de Inversión Inmobiliaria en México
Como profesional con más de una década de inmersión profunda en el dinámico cruce entre el desarrollo inmobiliario y la gestión de recursos hídricos en México, he sido testigo de primera mano de la evolución crítica de nuestro entorno. El año 2025 nos encuentra en una coyuntura decisiva, donde la escasez hídrica ya no es una amenaza lejana, sino una realidad palpable que moldea cada faceta de la planificación urbana y la inversión sostenible en bienes raíces. En este escenario, la promulgación e implementación de la Nueva Ley General de Aguas (NLGA) representa mucho más que una reforma legislativa; es el pilar fundamental sobre el cual se construirá la resiliencia hídrica urbana del futuro y, por ende, la viabilidad de nuestros proyectos más ambiciosos.

La NLGA, cuyo proceso legislativo culminó tras años de intenso debate y colaboración multipartita, ha redefinido el panorama para el sector. Lejos de ser un mero conjunto de restricciones, esta ley se erige como un marco de certidumbre hídrica que, si se interpreta y aplica correctamente, puede desbloquear un valor significativo en el mercado inmobiliario mexicano. Mi experiencia me dicta que aquellos desarrolladores e inversores que entiendan sus profundas implicaciones y adapten proactivamente sus estrategias no solo cumplirán con la normativa, sino que se posicionarán como líderes en un mercado que valora cada vez más la sostenibilidad y la eficiencia.
El Derecho Humano al Agua como Eje Central: Implicaciones para el Desarrollo Urbano
Uno de los pilares más trascendentales de la NLGA es la priorización inquebrantable del derecho humano al agua. Este principio, antes una aspiración, es ahora una directriz operativa que permea cada artículo de la ley. Para el desarrollo inmobiliario, esto significa que la planificación y ejecución de cualquier proyecto deben garantizar el acceso equitativo y suficiente al recurso para las comunidades existentes y futuras, sin comprometer las fuentes disponibles. Ya no es posible concebir un desarrollo sin considerar su huella hídrica y su impacto social.
En 2025, esta priorización se traduce en procesos más rigurosos para la obtención de permisos de agua para construcción. Las autoridades hídricas, como la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y los organismos operadores locales, evalúan los proyectos no solo por su impacto económico, sino por su capacidad para coexistir de manera sostenible con los ecosistemas hídricos locales y las necesidades de la población. Esto ha impulsado una demanda creciente por consultoría ambiental inmobiliaria especializada, que pueda guiar a los desarrolladores a través de estudios hidrológicos detallados, evaluaciones de riesgo hídrico y planes de mitigación robustos.
Desde una perspectiva práctica, la ley fomenta la innovación en la provisión de servicios. Hemos visto un incremento notable en proyectos que integran desde su concepción sistemas de captación de agua pluvial y tratamiento de aguas grises para usos no potables. Estas soluciones, que antes eran consideradas “extras” de lujo, son ahora elementos esenciales para la viabilidad de los desarrollos, especialmente en zonas de alto estrés hídrico. Aquellos que integran estas tecnologías no solo aseguran sus operaciones, sino que también generan un valor agregado para los usuarios finales, que buscan edificios inteligentes con gestión hídrica eficiente que se traduzca en menores costos operativos y un estilo de vida más ecológico.
Gestión Sostenible del Recurso: Eficiencia y Tecnología como Imperativos
La NLGA impone un mandato claro hacia la gestión sostenible del agua, un concepto que va más allá del simple ahorro. Implica una visión integral del ciclo del agua en entornos urbanos, desde su origen hasta su reincorporación al sistema natural, pasando por su uso eficiente. En 2025, el sector inmobiliario es un actor clave en esta ecuación.
Mi experiencia me ha enseñado que la eficiencia hídrica en edificios y la infraestructura verde son ahora factores diferenciadores cruciales. La ley promueve activamente la adopción de tecnologías de ahorro de agua de última generación: desde inodoros de bajo consumo y griferías inteligentes, hasta sistemas avanzados de monitoreo y detección de fugas. Los desarrollos que se anticipan a estas directrices, incorporando estas soluciones desde la fase de diseño, no solo optimizan el consumo, sino que también mejoran su atractivo en el mercado.
Las FIBRAs inmobiliarias y los grandes fondos de inversión están migrando hacia modelos de FIBRAs verdes, donde la sustentabilidad hídrica es un componente medular. La valorización de activos ahora considera métricas ESG (Environmental, Social, Governance), y la eficiencia en el uso del agua es un KPI (Key Performance Indicator) fundamental. Las certificaciones LEED hídricas y otras normas de construcción sostenible se han vuelto casi obligatorias para proyectos de alto perfil, no solo por el prestigio que confieren, sino por los beneficios operativos y financieros que conllevan.
Además, la ley impulsa la reutilización de aguas tratadas para fines industriales, riego de áreas verdes y sistemas contra incendios. Esto reduce drásticamente la presión sobre las fuentes de agua potable y abre un nicho de mercado para la innovación hídrica en real estate, donde la inversión en plantas de tratamiento modulares y sistemas de distribución dual se convierte en una ventaja competitiva. Los proyectos que pueden demostrar un ciclo cerrado o semicerrado de gestión hídrica son los más atractivos para inversores y usuarios conscientes.
Certidumbre Jurídica y Hídrica: Desbloqueando la Inversión en un Contexto Dinámico
Una de las demandas más persistentes del sector inmobiliario, articulada de manera vehemente por la Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias (Amefibra) durante el proceso legislativo, fue la necesidad de certidumbre jurídica e hídrica. En 2025, la NLGA busca precisamente eso: establecer reglas claras y estables que permitan a los inversores y desarrolladores planificar a largo plazo con confianza.
La ley ha modernizado los mecanismos de transmisión de derechos de agua para desarrollo, buscando una mayor transparencia y agilidad. Esto es vital en un país donde la escasez obliga a una reasignación más eficiente del recurso. Los nuevos procesos, aunque más exigentes en términos de justificación técnica y social, buscan evitar la especulación y garantizar que los derechos se otorguen a proyectos que demuestren un uso responsable y sostenible. Esto ha abierto un incipiente, pero creciente, mercado de derechos de agua bien regulado, donde la adquisición o el arrendamiento de concesiones se realiza bajo criterios claros y predecibles.
Para un experto con mi trayectoria, la claridad en las reglas de operación y las responsabilidades de los usuarios y operadores es un factor decisivo. La NLGA dota a Conagua de herramientas más robustas para supervisar y hacer cumplir la normativa, lo que a su vez reduce los riesgos de litigio y la incertidumbre. Esto se traduce en un entorno más favorable para el financiamiento para proyectos sostenibles, ya que las instituciones financieras, tanto nacionales como internacionales, están más dispuestas a apoyar iniciativas con un marco legal sólido y riesgos hídricos bien gestionados. La evaluación de riesgo hídrico se ha convertido en un componente estándar de los due diligence financieros.
La NLGA también fomenta la planeación estratégica a largo plazo, integrando la gestión hídrica en los planes de desarrollo urbano municipales y estatales. Esto significa que los proyectos inmobiliarios no operan en un vacío, sino que forman parte de una visión más amplia de gestión del ciclo del agua urbano y resiliencia hídrica urbana. Los desarrolladores que se alinean con estos planes maestros y colaboran activamente con las autoridades locales encuentran un camino más expedito para sus proyectos.
Colaboración Público-Privada y Soluciones Hídricas Sostenibles
La visión de la NLGA es clara: la complejidad de la crisis hídrica exige una colaboración público-privada sin precedentes. En 2025, esta sinergia es la fuerza motriz detrás de las soluciones hídricas sostenibles más innovadoras. Las asociaciones como Amefibra han sido instrumentales en promover este diálogo, garantizando que las necesidades técnicas y operativas del sector sean escuchadas y consideradas en la formulación de políticas.
Mi experiencia me ha enseñado que el éxito radica en la creación de mesas de trabajo conjuntas, donde desarrolladores, ingenieros, urbanistas, autoridades y comunidades puedan co-crear proyectos. Ejemplos de esta colaboración incluyen la coinversión en infraestructura hídrica compartida a gran escala, como plantas de tratamiento regionales o acueductos que beneficien a múltiples desarrollos y a la población circundante.
La ley incentiva, por ejemplo, el aprovechamiento de agua pluvial para usos no domésticos en grandes superficies comerciales, industriales y residenciales. Esto no solo reduce la demanda de la red pública, sino que también contribuye a la mitigación de inundaciones urbanas. He visto cómo, en la práctica, los municipios ofrecen incentivos fiscales o procesos de aprobación acelerados a los proyectos que demuestran un compromiso real con estas prácticas, lo que genera un retorno atractivo para los inversores.
La innovación hídrica en real estate es un campo fértil. Desde la implementación de sistemas de reciclaje de agua gris en viviendas y hoteles, hasta el desarrollo de infraestructura verde que replica funciones hidrológicas naturales (parques inundables, humedales artificiales), el sector privado está demostrando su capacidad para adaptarse y liderar. Esta proactividad no solo cumple con la NLGA, sino que establece nuevos estándares de sostenibilidad que son demandados por un mercado cada vez más consciente.
Desafíos Regionales y Oportunidades de Liderazgo
México es un país de contrastes hídricos. La NLGA, en su visión de 2025, reconoce que no se puede aplicar una solución única a todo el territorio. Las regiones con estrés hídrico severo, como el norte y centro del país, enfrentan retos únicos que requieren estrategias diferenciadas para la gestión del agua en zonas urbanas. Aquí, la ley impone mayores exigencias en términos de eficiencia, reutilización y desarrollo de fuentes alternativas.
Para los desarrolladores, esto se traduce en una oportunidad para la especialización. Los proyectos en estas regiones deben ser pioneros en estrategias de mitigación de escasez de agua, explorando soluciones como la desalinización (para zonas costeras), la recarga artificial de acuíferos o la optimización extrema del riego en áreas verdes. Mi visión es que los proyectos que resuelvan estos desafíos de manera innovadora no solo serán viables, sino que se convertirán en modelos de referencia, atrayendo a inversores y talentos de alto nivel.
Por otro lado, en regiones con mayor abundancia de agua, la NLGA se enfoca en la protección de ecosistemas, la prevención de la contaminación y la gestión integral de cuencas. Aquí, la responsabilidad se centra en el manejo de escurrimientos, la preservación de cuerpos de agua y la implementación de soluciones basadas en la naturaleza para la depuración.
En cualquier caso, la ley obliga a una profunda comprensión del contexto local, lo que eleva el perfil de los expertos locales y las firmas de consultoría ambiental inmobiliaria con conocimiento profundo de las particularidades hídricas de cada estado.

El Mercado de 2025: Valorización ESG y el Imperativo de la Sostenibilidad
El mercado inmobiliario de 2025 está intrínsecamente ligado a la agenda de sostenibilidad, y la NLGA es un catalizador clave de esta tendencia. Los inversores institucionales, los fondos de pensiones y los compradores finales ya no ven la sostenibilidad como un “nice-to-have”, sino como un “must-have”.
La valorización de activos ESG es una realidad. Propiedades con alta eficiencia hídrica, que cumplen y superan las expectativas de la NLGA, tienen menores costos operativos a largo plazo, son más atractivas para inquilinos y compradores conscientes, y gozan de una mayor resiliencia frente a riesgos climáticos y regulatorios. Esto se traduce en primas de valoración y una mayor liquidez en el mercado secundario.
El acceso al financiamiento verde es otro factor determinante. Los bancos y fondos de inversión ofrecen condiciones preferenciales para proyectos inmobiliarios de vanguardia que demuestran un compromiso genuino con la sostenibilidad, incluyendo la gestión hídrica. Bonos verdes y préstamos vinculados a la sostenibilidad son herramientas financieras cada vez más comunes, y la NLGA proporciona el marco regulatorio para validar la elegibilidad de estos proyectos.
Las tendencias del consumidor también son irrefutables. Las nuevas generaciones valoran la ecología y la responsabilidad social. Buscan hogares y espacios de trabajo que reflejen sus valores, que sean eficientes en el uso de los recursos y que contribuyan al bienestar de la comunidad. Un desarrollo inmobiliario verde no es solo una declaración; es una estrategia de mercado que atrae y retiene a la demanda más exigente.
En resumen, la NLGA ha transformado los desafíos hídricos de México en una serie de oportunidades para el sector inmobiliario. Aquellos que abracen la innovación, la colaboración y la sostenibilidad como pilares de su estrategia no solo garantizarán la viabilidad de sus proyectos, sino que liderarán la construcción de un futuro más próspero y resiliente.
Una Invitación a la Acción: Construyendo el Futuro Hídrico de México
La Nueva Ley General de Aguas de 2025 no es el final de un proceso, sino el inicio de una era de transformación. Como líderes, inversores y desarrolladores del sector inmobiliario, tenemos la responsabilidad y la oportunidad de moldear un futuro donde el crecimiento urbano y la seguridad hídrica no sean conceptos antagónicos, sino complementarios.
Los invito a profundizar en las implicaciones de esta ley, a invertir en tecnologías hídricas innovadoras, a fomentar la colaboración público-privada y a integrar la gestión sostenible del agua como un valor central en cada proyecto. El tiempo de la pasividad ha terminado; es el momento de actuar con visión, con pericia y con un compromiso inquebrantable con el bienestar de México. Juntos, podemos construir la infraestructura inmobiliaria más resiliente y sostenible que nuestro país y sus futuras generaciones merecen. Sean parte activa de esta revolución hídrica; el futuro se construye hoy.
