Nearshoring 2025: La Nueva Era del Mercado Inmobiliario Industrial Mexicano
El año 2025 se presenta no solo como una fecha en el calendario, sino como un umbral para la consolidación de México como epicentro global de la manufactura y la logística avanzada. Desde mi perspectiva, forjada a lo largo de una década inmerso en las complejidades y dinámicas del mercado inmobiliario industrial en este país, es evidente que el nearshoring ha trascendido de ser una simple tendencia a convertirse en el catalizador fundamental de una reconfiguración económica sin precedentes. Hemos pasado de la especulación a la acción, y los resultados son palpables: el paisaje de los parques industriales en México está en constante evolución, impulsado por una demanda insaciable y la necesidad imperante de cadenas de suministro resilientes en un mundo post-pandémico y geopolíticamente inestable.

La promesa de reducir costos, mitigar riesgos logísticos y acortar los plazos de entrega, inicialmente motivó a muchas empresas globales a mirar hacia Asia. Sin embargo, la disrupción vista en los últimos años ha reescrito las reglas del juego, elevando la seguridad y la proximidad a la cima de las prioridades estratégicas. México, con su posición geográfica privilegiada, su robusta red de tratados comerciales —encabezada por el T-MEC— y una fuerza laboral en constante crecimiento, no solo ha captado la atención, sino que se ha erigido como la solución más viable para el nearshoring a gran escala. La llegada de un promedio de 227 nuevas empresas anualmente durante el periodo 2023-2025, proyectado ya desde hace un par de años, se ha materializado con una contundencia que desafía las expectativas más optimistas, consolidando un crecimiento del PIB impulsado por este fenómeno que, para 2025, ya se siente estructural y sostenible.
El Impulso del Nearshoring en el 2025: Más Allá de la Ubicación
La narrativa del nearshoring en 2025 es mucho más sofisticada que la simple atracción por la cercanía. Las decisiones de inversión nearshoring ahora están intrínsecamente ligadas a criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y, crucialmente, la capacidad de innovación local. Las empresas que migran no solo buscan espacio; buscan ecosistemas. Quieren parques industriales inteligentes que incorporen tecnologías 4.0, soluciones de energía renovable, sistemas de gestión de agua eficientes y conectividad digital de última generación. La demanda no es homogénea; se segmenta. Vemos un apetito voraz por naves industriales con alturas libres superiores, pisos de alta resistencia, capacidad eléctrica robusta para procesos de manufactura avanzada y diseños flexibles que permitan futuras expansiones o reconfiguraciones.
La logística en México se ha transformado en un motor crítico. Ya no se trata solo de mover mercancías, sino de optimizar cada eslabón de la cadena, desde el almacenamiento inteligente hasta la distribución de última milla. Los centros de distribución modernos, equipados con automatización y robótica, son tan buscados como las plantas de manufactura. Las ciudades fronterizas como Tijuana, Ciudad Juárez y Monterrey continúan siendo potencias, pero corredores como el Bajío (Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí) y el centro del país (Estado de México, Puebla) han emergido con una fuerza renovada, atrayendo a industrias de alto valor añadido como la automotriz, aeroespacial, electrónica y dispositivos médicos. La diversificación de la industria que el nearshoring trae consigo es, sin duda, una de las mayores fortalezas que México puede ostentar en este 2025.
El Mercado Inmobiliario Industrial en Ebullición: Un Retrato del 2025
El panorama actual del mercado de bienes raíces industriales en México para 2025 refleja una resiliencia y un dinamismo impresionantes. La ocupación de parques industriales, que rozaba el 98% en años previos, ha presionado el desarrollo de un volumen sin precedentes de nueva infraestructura. La Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP) reporta que, aunque el ritmo de construcción es frenético, la tasa de disponibilidad se mantiene en niveles históricamente bajos en muchos mercados clave. Esto ha llevado a un incremento sostenido en el precio de renta por metro cuadrado, así como en el valor de la tierra industrial, impulsando la inversión extranjera directa y nacional en el sector.
La naturaleza de la construcción también ha evolucionado. Mientras que los proyectos “built-to-suit” (hechos a la medida) siguen siendo predominantes para grandes anclas, observamos un resurgimiento de la construcción especulativa de alta calidad. Los desarrolladores están asumiendo más riesgo, confiados en la absorción casi inmediata de espacios, especialmente en formatos de naves multi-inquilino que atienden a la creciente red de proveedores y empresas de menor tamaño que forman parte del ecosistema del nearshoring. La proyección de un crecimiento anual del segmento inmobiliario industrial del 9.1% comparado con el lustro anterior (2018-2022) no solo se ha cumplido, sino que en ciertas regiones se ha superado, generando un efecto multiplicador en la economía. Las oportunidades para desarrollo industrial México no se limitan a construir naves, sino a crear entornos completos que fomenten la colaboración, la innovación y la calidad de vida de los trabajadores.

Oportunidades Estratégicas: El Multiplicador del Nearshoring para México
Más allá de la demanda de metros cuadrados, el nearshoring en 2025 está generando un sinfín de oportunidades que redefinen el futuro económico de México:
Diversificación y Sofisticación Económica: La llegada de empresas de sectores de alta tecnología (semiconductores, inteligencia artificial, biotecnología) está elevando el perfil industrial del país. Esto reduce la dependencia de sectores tradicionales y fomenta una economía más robusta y adaptable frente a shocks externos. El reporte de Banxico, que indicaba que casi el 10% de las empresas en el país ya había aumentado su producción por nearshoring, es hoy una métrica subestimada, con un impacto que alcanza a una proporción significativamente mayor del tejido empresarial.
Creación de Empleo de Alto Valor: No se trata solo de generar más puestos de trabajo, sino de puestos mejor remunerados y que exigen capital humano especializado. Ingenieros, técnicos en robótica, expertos en automatización, analistas de datos y especialistas en logística 4.0 son perfiles altamente demandados. Esto presiona a las instituciones educativas a modernizar sus planes de estudio y a las empresas a invertir en capacitación continua.
Fortalecimiento de las Cadenas de Suministro Locales: El imperativo de la resiliencia empuja a las empresas a buscar proveedores locales. Esto abre una ventana de oportunidad gigantesca para las pequeñas y medianas empresas mexicanas (PyMES) para integrarse en cadenas de valor globales, promoviendo la transferencia tecnológica y la mejora de estándares de calidad.
Desarrollo Regional Equitativo: Aunque el crecimiento se concentra en polos establecidos, la necesidad de mano de obra e infraestructura está impulsando la inversión en nuevas regiones, lo que podría conducir a un desarrollo más equilibrado y a la mitigación de la migración interna hacia las grandes ciudades.
Innovación y Adopción Tecnológica: La llegada de empresas con tecnologías de vanguardia fuerza a la industria nacional a innovar y adoptar nuevos procesos, desde la manufactura aditiva hasta la integración de la inteligencia artificial en la producción.
Desafíos Ineludibles: Los Pilares Críticos para la Consolidación a 2025
El fulgurante crecimiento que el nearshoring ha traído no está exento de obstáculos significativos que deben ser abordados con visión estratégica para asegurar la sostenibilidad a largo plazo:
La Batalla por el Capital Humano Especializado: Este es, sin duda, el reto más apremiante para 2025. La demanda de perfiles técnicos y de ingeniería supera la oferta. Aunque México cuenta con una población joven, la brecha de habilidades, especialmente en manufactura avanzada (Industria 4.0), robótica, inteligencia artificial y gestión de cadenas de suministro digitales, es considerable. Se requiere una inversión masiva y coordinada entre gobierno, academia e iniciativa privada en programas de capacitación dual, educación técnica superior y reconversión laboral. La “guerra por el talento” es una realidad palpable en el mercado mexicano actual.
Infraestructura del Siglo XXI: Más Allá de las Carreteras: Si bien se han realizado esfuerzos en infraestructura vial, el nearshoring de 2025 exige una visión holística.
Energía: La demanda de energía confiable y, cada vez más, de fuentes renovables, es crítica. Las empresas transnacionales tienen metas de ESG (Environmental, Social, and Governance) que priorizan la energía limpia. La modernización y expansión de la red eléctrica, junto con políticas claras que incentiven la inversión en energías renovables, son indispensables. Los apagones o la incertidumbre regulatoria en este sector son un freno directo a la inversión nearshoring.
Agua: En varias zonas industriales, la disponibilidad de agua es un recurso escaso y estratégico. Las soluciones deben incluir plantas de tratamiento, reuso de agua y tecnologías hídricas eficientes.
Conectividad Digital: La infraestructura de telecomunicaciones (5G, fibra óptica) es esencial para la manufactura avanzada y la logística avanzada.
Logística Multimodal y Aduanas: La eficiencia en puertos, aeropuertos y cruces fronterizos, junto con procesos aduaneros ágiles y transparentes, son vitales para mantener la ventaja competitiva de México en cadenas de suministro globales.
Marco Regulatorio y Seguridad Jurídica: La atracción de bienes raíces industriales requiere un entorno de certidumbre. Esto implica trámites expeditos, claridad en la tenencia de la tierra, respeto a los contratos y un estado de derecho robusto que dé confianza a la inversión a largo plazo. La burocracia excesiva o la falta de transparencia pueden erosionar la ventaja competitiva ganada.
Vivienda y Servicios Urbanos: El crecimiento de los parques industriales atrae a miles de trabajadores, generando una demanda masiva de vivienda asequible, transporte público, servicios de salud, educación y recreación. La planificación urbana integrada es crucial para evitar el crecimiento desordenado y garantizar una buena calidad de vida para los empleados, factor cada vez más valorado por las empresas.
El Rol Crucial del Capital y la Inversión en 2025
En este dinámico entorno, el sector financiero juega un papel irremplazable. La financiamiento inmobiliario industrial debe ser ágil, innovador y escalable para satisfacer la voraz demanda. Las FIBRAs (Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces) han sido y seguirán siendo un pilar, pero vemos una diversificación de fuentes de capital. Los fondos de inversión de capital privado, los bonos verdes (para proyectos de desarrollo industrial sostenibles) y las alianzas estratégicas entre desarrolladores locales e internacionales son cada vez más comunes. Los bancos comerciales, por su parte, han ajustado sus modelos para ofrecer soluciones de financiamiento más flexibles que se adapten a los ciclos de desarrollo y las particularidades de los nuevos inquilinos industriales.
La atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) no se limita a la manufactura; se extiende al desarrollo de infraestructura, al sector energético y a las soluciones logísticas. México debe mantener políticas fiscales competitivas, estabilidad macroeconómica y un entorno de negocios predecible para seguir siendo un destino preferente. La colaboración entre el gobierno, el sector privado y las instituciones financieras es la fórmula mágica para desatar todo el potencial de nearshoring México y garantizar que la expansión no se vea limitada por la falta de capital o de instrumentos financieros adecuados.

México: Un Líder Inquebrantable en la Vanguardia Global
El nearshoring ha reescrito el futuro económico de México para este 2025 y las décadas venideras. Lo que antes era una promesa, hoy es una realidad en constante expansión. El mercado inmobiliario industrial es el reflejo más tangible de esta transformación, con una vibrante actividad que exige visión, agilidad y una estrategia integral. México tiene la oportunidad histórica de consolidarse como un pilar fundamental en las cadenas de suministro globales, no solo por su proximidad, sino por su capacidad de adaptación, su fuerza laboral y su ecosistema de parques industriales en constante mejora.
Sin embargo, para capitalizar plenamente esta coyuntura, no podemos caer en la autocomplacencia. Los desafíos en capital humano, infraestructura y regulación son reales y demandan una atención inmediata y coordinada. La colaboración entre todos los actores —gobierno, iniciativa privada, academia y sociedad civil— es la clave para asegurar que este crecimiento sea inclusivo, sostenible y de largo plazo.
El momento es ahora. La oportunidad es inmensa. Si usted es un inversionista, un desarrollador, un industrial o un estratega empresarial, le invito a sumergirse en este fascinante y dinámico mercado. La información es poder, y comprender las profundas transformaciones del mercado inmobiliario industrial en México es el primer paso para capitalizar el potencial sin precedentes que el nearshoring nos ofrece. No sea un espectador; sea parte de la construcción de esta nueva era industrial en México.

